lunes, noviembre 06, 2006

EL MIEDO

¿Que es el miedo?

Es mirar de súbito a tu espalda sin poder contemplar esa silueta difuminada
en la oscuridad, aun cuando sabes que sigue latente la posibilidad de que siga
ahí...


O simplemente no querer mirar.


Es observar detenidamente cada detalle de un objeto y sentir, más allá
de tu percepción agrandándose, como él te mira a ti. Fijamente,
sin poder pestañear, a la espera de que al abrir los ojos haya cambiado
su postura.


Y aun cerrándolos, ver las imágenes repetidas una y otra vez.


Es contar cada segundo al ritmo de tus palpitaciones y ver que el reloj sigue
perpetuo en su andar, inconexo a tu evidente paranoia. Es la muerte antes de
la muerte, la agonía de una espera atento a lo inesperado, lo desconocido;
que estira el tiempo y agranda tus pupilas semejantes a un vórtice rebozante
de pesadillas y alucinaciones al interior de tu mente.


Es correr sin saber a donde correr. La exquisita sensación de la locura
apoderándose de tus articulaciones ahora trémulas, del letargo
superior a tu control. Aquella alarma que te dice a gritos sordos, interiores,
que la flama de la vida permanece encendida y es tan frágil que se podría
apagar con la brisa de la muerte.


Es permanecer inmerso en el silencio y escuchar ese silbido en la nada, más
allá de los límites de la cordura y la razón. El susurro
agarrotado en tu oído adentrándose hasta lo más recóndito
de tu ser. Suave, muy suave.


O aquella sombra que pasa como una ráfaga delante de tus ojos, a intervalos,
ahora a tu espalda reflejada en el vidrio empañado exhalando con dificultad
el aire tan denso, petrificando tu humanidad, tu miedo volverse pánico


Cuando la sensación de frío baja por tu espalda y el vacío
se deposita en tu estomago; cuando se desliza ese hilo delgado de sudor por
tu sien y se desparrama en el suelo; cuando pareces caer dentro de ti mismo
y las paredes se agrandan desmesuradamente mostrándote ínfimo
realmente; cuando ya no sirve correr y te das cuenta que aquello que te persigue
es interior y no exterior...


Solo entonces conoces la vida...


Solo entonces deseas la muerte...


Pero tú no lo notas... hasta que ya es demasiado tarde



PD: Me ha parecido interesante y lo comparto con vosotros.